23/07/2008
Poesía urgente en la Nueva Titanomaquia
La mujer liberada
¿Cómo se excita una mujer liberada?: es hermosa.
La mujer sometida aparentemente tiene su poder en el presente:
vota por la derecha, exige la pena de muerte. Es madre;
tiene más poder que el resto de las mujeres y que los hombres jóvenes.
¡Tiene miedo de los cambios!
Una mujer liberada es valiente: se mete con hombres que "no le convienen".
A veces se mete consigo misma o con otras mujeres.
Es culta y solidaria, conversa de temas interesantes,
es sensible al estímulo táctil.
No todas las que se dicen liberadas, lo son.
Y es probable que algunas lo sean sin saber que lo son.
La mujer liberada acepta que tiene clítoris y acepta que tiene inteligencia.
Sabe que puede decir que sí, sabe que puede decir que no.
Y sabe que puede cambiar de opinión sin sentir remordimiento.
Y un hombre liberado:
¿qué sabe?, ¿qué siente?, ¿qué piensa?
¿Existe?: ¿liberado de qué?
¿Liberado de una parte de si mismo?
La mujer liberada tiene hermosas piernas, hermosos pechos, hermoso pubis,
hermosas manos, hermosa voz.
La mujer liberada es valiente, y está cambiando el mundo.
Poesía urgente
La primavera se viene y estoy sin amor,
mi amor está muy lejos: en el fondo de mi inconsciente,
quizás en otro país, quizás en el futuro.
La primavera se viene y estoy sin trabajo,
mi trabajo está muy lejos: quizás en la poesía.
La primavera se viene y tengo poesía:
tengo amor, tengo trabajo, tengo inconsciente.
Los mitos de toda la humanidad están allí,
están también en tus sueños, en tus fantasías:
¿por qué no soñamos?
La primavera se viene en el hemisferio sur y no sabemos para qué vivimos:
que el marxismo, que el cristianismo, que el "huevonismo".
Que el pasarlo bien, que el disfrutar el momento, que el egoísmo: que el capitalismo.
Que la sujeción a estados Unidos, que el "estupidismo".
La primavera se viene y hago las cosas lo mejor que puedo; o sea: mal.
La primavera se viene en el hemisferio sur,
y todavía creo que toda la humanidad va a ser feliz.
Mujer casada
Yo estaba en una fiesta, bailando, y tú me mirabas mujer casada.
Tu esposo estaba ebrio y te avergonzabas de él.
Me fui a sentar, y te sentaste a mi lado.
Dije que estaba cansado y quería ir a acostarme.
Te ofreciste para llevarme a mi dormitorio.
Allí nos sentamos en la cama con la puerta cerrada.
Tus dos bocas estaban húmedas.
Mis manos las vieron y tu las dejaste mirar.
Afuera se sentía la música: todos bailaban y tomaban.
Luego besaste mi falo y yo besé tu boca.
Mi falo entró en tus dos bocas:
¡tú me comiste y afuera todos bailaban!
Después te andaban buscando por toda la casa.
"Me tienes caliente" -; me dijiste.
Y luego: "¡quiero acabar!"
Yo pensé: "¿qué hará tu marido?"
Afuera te andaban buscando y tú estabas sobre mí.
Yo asustado: "tu marido me puede pegar."
Yo era estudiante y tu eras mayor.
En un momento me dijiste: "tu no hagas nada."
Te pusiste en la puerta con el oído presto.
Cuando los que te buscaban siguieron por otro pasillo, saliste.
Al encontrarlos les dijiste: "andaba en el baño porque me sentía mal."
Anduve como dos meses "creyéndome la muerte".
Hasta que la vida cotidiana me quitó ese sentimiento.
¿Qué es ser hombre?
Cuando adolescente, creí que era ser muy fuerte:
tener muchas mujeres, pegarle a los compañeros más débiles.
Dominar la naturaleza, transformarla,
explotarla.
¡Bajo esos parámetros yo no era muy hombre!
Y eso me hacía sufrir.
Adulto, descubrí que ser muy hombre no es eso:
al contrario, es ser muy valiente para reconocer errores y enfrentarlos,
es que la "palabra de hombre" que uno da sea confiable.
Un hombre de verdad disfruta de su sexualidad:
no la utiliza como instrumento de dominio.
¡Eso lo hacen sólo los cobardes!
Ahora sé que soy muy hombre, aunque algunos lo duden;
pero, lo más importante para mí:
lo sabe la mujer que quiero amar.
Quien ayuda no es superior al ayudado
Quien ayuda no es superior al ayudado.
Somos todos interdependientes.
Yo te ayudo en una cosa, y tú me ayudas en otra.
¿Por qué te sientes superior, ayudador hipócrita?
¿Cómo se excita una mujer liberada?: es hermosa.
La mujer sometida aparentemente tiene su poder en el presente:
vota por la derecha, exige la pena de muerte. Es madre;
tiene más poder que el resto de las mujeres y que los hombres jóvenes.
¡Tiene miedo de los cambios!
Una mujer liberada es valiente: se mete con hombres que "no le convienen".
A veces se mete consigo misma o con otras mujeres.
Es culta y solidaria, conversa de temas interesantes,
es sensible al estímulo táctil.
No todas las que se dicen liberadas, lo son.
Y es probable que algunas lo sean sin saber que lo son.
La mujer liberada acepta que tiene clítoris y acepta que tiene inteligencia.
Sabe que puede decir que sí, sabe que puede decir que no.
Y sabe que puede cambiar de opinión sin sentir remordimiento.
Y un hombre liberado:
¿qué sabe?, ¿qué siente?, ¿qué piensa?
¿Existe?: ¿liberado de qué?
¿Liberado de una parte de si mismo?
La mujer liberada tiene hermosas piernas, hermosos pechos, hermoso pubis,
hermosas manos, hermosa voz.
La mujer liberada es valiente, y está cambiando el mundo.
Poesía urgente
La primavera se viene y estoy sin amor,
mi amor está muy lejos: en el fondo de mi inconsciente,
quizás en otro país, quizás en el futuro.
La primavera se viene y estoy sin trabajo,
mi trabajo está muy lejos: quizás en la poesía.
La primavera se viene y tengo poesía:
tengo amor, tengo trabajo, tengo inconsciente.
Los mitos de toda la humanidad están allí,
están también en tus sueños, en tus fantasías:
¿por qué no soñamos?
La primavera se viene en el hemisferio sur y no sabemos para qué vivimos:
que el marxismo, que el cristianismo, que el "huevonismo".
Que el pasarlo bien, que el disfrutar el momento, que el egoísmo: que el capitalismo.
Que la sujeción a estados Unidos, que el "estupidismo".
La primavera se viene y hago las cosas lo mejor que puedo; o sea: mal.
La primavera se viene en el hemisferio sur,
y todavía creo que toda la humanidad va a ser feliz.
Mujer casada
Yo estaba en una fiesta, bailando, y tú me mirabas mujer casada.
Tu esposo estaba ebrio y te avergonzabas de él.
Me fui a sentar, y te sentaste a mi lado.
Dije que estaba cansado y quería ir a acostarme.
Te ofreciste para llevarme a mi dormitorio.
Allí nos sentamos en la cama con la puerta cerrada.
Tus dos bocas estaban húmedas.
Mis manos las vieron y tu las dejaste mirar.
Afuera se sentía la música: todos bailaban y tomaban.
Luego besaste mi falo y yo besé tu boca.
Mi falo entró en tus dos bocas:
¡tú me comiste y afuera todos bailaban!
Después te andaban buscando por toda la casa.
"Me tienes caliente" -; me dijiste.
Y luego: "¡quiero acabar!"
Yo pensé: "¿qué hará tu marido?"
Afuera te andaban buscando y tú estabas sobre mí.
Yo asustado: "tu marido me puede pegar."
Yo era estudiante y tu eras mayor.
En un momento me dijiste: "tu no hagas nada."
Te pusiste en la puerta con el oído presto.
Cuando los que te buscaban siguieron por otro pasillo, saliste.
Al encontrarlos les dijiste: "andaba en el baño porque me sentía mal."
Anduve como dos meses "creyéndome la muerte".
Hasta que la vida cotidiana me quitó ese sentimiento.
¿Qué es ser hombre?
Cuando adolescente, creí que era ser muy fuerte:
tener muchas mujeres, pegarle a los compañeros más débiles.
Dominar la naturaleza, transformarla,
explotarla.
¡Bajo esos parámetros yo no era muy hombre!
Y eso me hacía sufrir.
Adulto, descubrí que ser muy hombre no es eso:
al contrario, es ser muy valiente para reconocer errores y enfrentarlos,
es que la "palabra de hombre" que uno da sea confiable.
Un hombre de verdad disfruta de su sexualidad:
no la utiliza como instrumento de dominio.
¡Eso lo hacen sólo los cobardes!
Ahora sé que soy muy hombre, aunque algunos lo duden;
pero, lo más importante para mí:
lo sabe la mujer que quiero amar.
Quien ayuda no es superior al ayudado
Quien ayuda no es superior al ayudado.
Somos todos interdependientes.
Yo te ayudo en una cosa, y tú me ayudas en otra.
¿Por qué te sientes superior, ayudador hipócrita?
13/06/2008
"El Patito Feo" tiene muchos nombres en la Nueva Titanomaquia
Bernardo
“Una mujer hermosa me va a salvar, ya van a ver”; pensaba Bernardo, mientras sufría los malos tratos de su padre, de sus compañeros de escuela, de todos: de todo el mundo. ¿Pensaba o se los gritaba? Ya no recuerda. Recuerda que se reían de él; que lo consideraban torpe, poco competitivo, “pavo”. Esa mujer era su “polola” en una vida anterior. Era adulta, mientras Bernardo era un niño; pero lo iba a esperar. Ella era sabia y poderosa; tenía el pelo largo, era muy linda. A Bernardo le daba vergüenza que cuando llegara, lo encontrara en ese estado. Despreciado por sus padres, amigos y familiares. Para ella, él no era torpe sino hermoso; no era “pavo”, sino guapo y valiente. ¿Cómo y por qué había caído en esta vida y en esta situación? Él amaba mucho a las mujeres y éstas lo rechazaban. Un día fue tanto, que pensó que su “polola”, su princesa de pelo largo, ya no lo iba a poder salvar, lo iba a desconocer. Y decidió salir a buscarla él...
Ahí creció y se olvidó de su fantasía. ¿Se olvidó? Anduvo y anduvo. Y por donde él pasaba, algún cambio se producía. A veces estos cambios parecían buenos; otras veces parecían malos. Depende de quien los mirase. Sólo eran cambios. Él hacía poco para que ocurrieran; hacía cosas pero no era líder. Su obsesión era encontrar a su “polola”. ¿Lo reconocería cuando lo viera? Sí: lo reconocería. Pero: ¿lo aceptaría?
“Necesito limpiarme”; pensaba Bernardo. “Estoy contaminado por el mundo. Ella no me va a querer así.”
Su obsesión lo impulsaba a ser mejor, a perfeccionarse. Ya no se aceptaba como era. Les había creído a su padre, a sus compañeros de escuela, a su familia. “Ella no me va a querer así. Ella no me debe querer así. La voy a contaminar yo a ella. Ella es fuerte, pero no tanto. Tengo miedo de hacerle daño.”
Desde entonces, Bernardo no se acepta como es. Trata de ser mejor, de dominarse a sí mismo. Hace yoga, religiones, psicología. Todo lo usa para que ella lo encuentre apuesto, hermoso y deseable; como lo encontraba en la otra vida, cuando era su “polola”.
¿Y si ella ha sufrido su propia caída? ¿Se aceptarán mutuamente al encontrarse, contaminados ambos? ¿Podrá el amor con esta prueba?
01/06/2008
Reflexión en la Nueva Titanomaquia
¿Nada nuevo hay bajo el Sol?
Cuando camino por la universidad tomado del brazo de alguna compañera,
escucho gente barriendo:
¿quién podrá escribir lo que ellos sienten?
Cuando voy solo con mi bastón: ahí hablo con ellos. ¡Pero todo lo hablan en broma!
Algunos "sabios" dicen que ya todo se ha escrito, que ya todo se ha dicho.
¿Se ha dicho que algunos hemos sentido vergüenza de nuestro trabajo?
¿Que allí hemos sido humillados?
¿Que a veces le hacemos daño al débil, porque no podemos hacérselo al poderoso?
Cuando alguien barre una calle, pasa su hijo con algún amigo y no lo saluda.
¿Quién podrá escribir lo que ellos sienten?
Su ironía, sus bromas, su resentimiento acumulado;
si hubiese una verdadera revolución: ¿estallarían en violencia...?
Su trabajo también es importante: sin ellos, no funcionaría la ciudad.
Cuando trabajaba atendiendo los teléfonos:
algunos compañeros se burlaban de mi función.
¡No hay solidaridad entre los trabajadores!
Hoy, cuando caminaba por la Universidad tomado del brazo de una compañera,
los escuché barriendo a mis espaldas, y se me olvidó despedirme de ellos.
Ya me encontrarán solo, otro día, buscando camino con mi bastón, y no me dirán nada...
¡Quién dijo que todo se ha hecho! ¡Quién dijo que todo se ha escrito!
¡Quién dijo que nada nuevo hay bajo el Sol!
Bicentenario
¡Mi patria es independiente!:
¿de Estados Unidos?
¿De las empresas transnacionales?
¿O del poder económico interno?
Te quiero interdependiente con el mundo,
pero sin explotación de tu naturaleza y de tu gente.
Pronto cumplirás doscientos años
y al hablarte todavía no sé a quién me dirijo.
Gallego, andaluz, extremeño que te mezclaste con el indio
(aunque fue por violación, no por amor).
Con nuestros impuestos mantenemos a las fuerzas armadas,
a la policía, a la justicia, al gobierno: a todo el Estado.
Por eso no pido: ¡exijo!
Financiamiento e independencia a la investigación científica nacional,
al desarrollo de la cultura mapuche y de todos los pueblos precolombinos.
Financiamiento para la conservación de la naturaleza:
tu agua, tu cobre, tu mar, tu tierra le pertenecen a tu pueblo.
Tu gente tiene en sus genes la cultura de toda la humanidad.
Patria, pronto cumplirás doscientos años:
¡conmigo transfórmate en Matria!
No todo se ha dicho
Siento que cuando se alcanza una meta, inmediatamente aparece una nueva.
Que son ilusos, los que hablan del fin de la historia.
¡Falta que todos seamos felices!
Más justicia, más ciencia, menos guerra, más igualdad.
¡Que algunos sufran para que aprendan!
Y después que todos seamos felices: ¡que seamos más felices aún!
¿Qué dirían Jesucristo, Cristóbal Colón, Luther King, o Safo
si les dijéramos que todo ya se ha dicho?
¿Que ya todo está escrito, qué todo ya se ha hecho?
¿Qué crees tú?
¿Qué dirían Einstein, Carl Jung,
la mujer nigeriana que fue condenada a morir lapidada?
¿Qué dirían los niños de Irak?
"Estamos en el fin de la historia."
¡Quién mierda dijo eso!
Sin embargo, también hay que descansar: el descanso de los guerreros.
Pero hacerlo sabiendo que siempre hay algo nuevo por qué luchar,
algo nuevo que crear, que imaginar, que investigar, que amar.
Colonizar otros planetas: ¡que se yo!
Y cuando logremos eso, vendrá un nuevo desafío... Y luego otro.
Incluso si todo se acaba, algo queda: algo nuevo hay siempre por hacer.
¿Será así? Yo creo que sí...
Cuando camino por la universidad tomado del brazo de alguna compañera,
escucho gente barriendo:
¿quién podrá escribir lo que ellos sienten?
Cuando voy solo con mi bastón: ahí hablo con ellos. ¡Pero todo lo hablan en broma!
Algunos "sabios" dicen que ya todo se ha escrito, que ya todo se ha dicho.
¿Se ha dicho que algunos hemos sentido vergüenza de nuestro trabajo?
¿Que allí hemos sido humillados?
¿Que a veces le hacemos daño al débil, porque no podemos hacérselo al poderoso?
Cuando alguien barre una calle, pasa su hijo con algún amigo y no lo saluda.
¿Quién podrá escribir lo que ellos sienten?
Su ironía, sus bromas, su resentimiento acumulado;
si hubiese una verdadera revolución: ¿estallarían en violencia...?
Su trabajo también es importante: sin ellos, no funcionaría la ciudad.
Cuando trabajaba atendiendo los teléfonos:
algunos compañeros se burlaban de mi función.
¡No hay solidaridad entre los trabajadores!
Hoy, cuando caminaba por la Universidad tomado del brazo de una compañera,
los escuché barriendo a mis espaldas, y se me olvidó despedirme de ellos.
Ya me encontrarán solo, otro día, buscando camino con mi bastón, y no me dirán nada...
¡Quién dijo que todo se ha hecho! ¡Quién dijo que todo se ha escrito!
¡Quién dijo que nada nuevo hay bajo el Sol!
Bicentenario
¡Mi patria es independiente!:
¿de Estados Unidos?
¿De las empresas transnacionales?
¿O del poder económico interno?
Te quiero interdependiente con el mundo,
pero sin explotación de tu naturaleza y de tu gente.
Pronto cumplirás doscientos años
y al hablarte todavía no sé a quién me dirijo.
Gallego, andaluz, extremeño que te mezclaste con el indio
(aunque fue por violación, no por amor).
Con nuestros impuestos mantenemos a las fuerzas armadas,
a la policía, a la justicia, al gobierno: a todo el Estado.
Por eso no pido: ¡exijo!
Financiamiento e independencia a la investigación científica nacional,
al desarrollo de la cultura mapuche y de todos los pueblos precolombinos.
Financiamiento para la conservación de la naturaleza:
tu agua, tu cobre, tu mar, tu tierra le pertenecen a tu pueblo.
Tu gente tiene en sus genes la cultura de toda la humanidad.
Patria, pronto cumplirás doscientos años:
¡conmigo transfórmate en Matria!
No todo se ha dicho
Siento que cuando se alcanza una meta, inmediatamente aparece una nueva.
Que son ilusos, los que hablan del fin de la historia.
¡Falta que todos seamos felices!
Más justicia, más ciencia, menos guerra, más igualdad.
¡Que algunos sufran para que aprendan!
Y después que todos seamos felices: ¡que seamos más felices aún!
¿Qué dirían Jesucristo, Cristóbal Colón, Luther King, o Safo
si les dijéramos que todo ya se ha dicho?
¿Que ya todo está escrito, qué todo ya se ha hecho?
¿Qué crees tú?
¿Qué dirían Einstein, Carl Jung,
la mujer nigeriana que fue condenada a morir lapidada?
¿Qué dirían los niños de Irak?
"Estamos en el fin de la historia."
¡Quién mierda dijo eso!
Sin embargo, también hay que descansar: el descanso de los guerreros.
Pero hacerlo sabiendo que siempre hay algo nuevo por qué luchar,
algo nuevo que crear, que imaginar, que investigar, que amar.
Colonizar otros planetas: ¡que se yo!
Y cuando logremos eso, vendrá un nuevo desafío... Y luego otro.
Incluso si todo se acaba, algo queda: algo nuevo hay siempre por hacer.
¿Será así? Yo creo que sí...
Muchas mujeres son poetas en la Nueva Titanomaquia
Alicia Yazyi escribe en la Nueva Titanomaquia
Amanecer antes del Amanecer
Amado... Amado... agota mi deseo
llévame en alas de tus versos a sobrepasar los sueños más intensos
hasta que recobre el equilibrio de la mano del vacío
saciando mis sentidos en la belleza de la Existencia
Danza de corazones sin palabras o con ellas
donde en un suave susurro la Naturaleza me respira
creando y recreando en su energía vastos Universos
Dama de la densa neblina...
siendo Circe, Penélope, Calipso...todas Una...
maya, guardiana del laberinto
cambiante, sutil
disolución y llamarada
atrapada en la red del desafío fenoménico...una aventura
mientras la confianza le pide al alma que vaya más lejos de lo que puede ver
Y sueño con el océano y sueño en poesía
sueño lo que la conciencia quiere que sueñe
sueño insustancial
sólo el oleaje suave donde vive el adentro….
que en calma acaricia la orilla
siendo la arena, estando sin estar
transformada en ave
vuelo convertida en aire
en fragmentos de transparencia
acaricio ese instante, lo cuido
entro al corazón y descubro en la voz del silencio al océano
Llave al corazón cuando no hay puertas cerradas
Y en un sueño
la Naturaleza sigue curso fluyendo hacia las raíces
fuera de las rocas creadas,
en alas de la intuición al viento...
Atravieso el espejo de la mano de mi misma,
de la mano del corazón,
los anhelos se hacen Naturaleza,
el Amor se hace conciencia y todo tiene lugar.
El mar se quita la armadura
siendo AQUI en vuelo de libertad
se escucha el eco de las voces de los sueños.
Silencio AHORA que se torna poemas
y su sabor es tan dulce.
La marea baja para volver a subir
y los susurros envueltos en perfume arrullan melodías de conciencia
sin meta, sin deseo...sólo calma
Ese amor donde no distingues entre amor y conciencia
Sintiendo la serenidad de tus ojos,
mientras mi respiración se hace oleaje suave,
descubro que todas las preguntas ya no necesitan de palabras,
tu sonrisa me da las respuestas
Y no necesito promesas de amor eterno porque sé de ese Amor.
Necesito sólo tu amor, tu particular y exclusivo amor porque me libera.
Y así la enamorada conciencia, nos llama, nos abraza
y nos disuelve para darnos vida.
Todo el éxtasis se encierra en esta comunión,
ya no existen límites que nos separen,
sólo hay UNO,
sólo hay conciencia, sólo es la conciencia compartiéndose a sí misma
y sentir tu compartir es tan bello...
Olvídalo ahora para poder vivir en el mundo sin ser el mundo
Y puedes ver el sueño, simplemente sabes que es sueño.
Sientes, sientes y no dejas de sentir y sientes con más pureza...
eres PUREZA en un sentir que nos desborda, eso es vivir.
Sentir el yo soy condenado a sentir.
Entonces sentimos...
sabemos que no son palabras sino un torrente desbordando...
Y encontramos la frecuencia...
Una llamada desde mi Nada, impulsó el camino,
deslizándose el misterio en un fluir de entusiasmo,
escuchando mi propia voz
y detengo el paso, respiro asombro y abro la puerta hacia el abismo
Seguimos en viaje por la senda que ya ha sido trazada
acontece un camino en confluencia
donde el vacío me contiene, me disuelve
donde las rocas se hacen a un lado.
No hubo proceso, fue un instante,
soledad, silencio
y libertad total, sin dueño
A la mente le gustaría que fuese, esa que me ha creado.
Cómo no ser? si estoy tan llena de mi, siendo,
sombra de una ruta sin huellas.
Y es Nadie que tiene mil brazos para dar.
Me entrego a la incertidumbre con sentido...sentida
y en un eco escucho la voz del Infinito: qué buscas silencio?
Aquí no hay Nada, aquí no hay Nadie
Extasis de vacío
Sendero de luz clara... se abre el cielo.
Espíritu sereno caminando en el vacío hacia manantiales profundos.
Por ti sobre filo de espada.
Algo que enciende en mucho, mucho que se extiende al silencio.
Ya todo lo envuelve, sin huellas, sin formas.
Pureza adamantina, en mi interior, en el tuyo.
Para el corazón...resplandor..
Turbadora dulce voz que susurra en el sueño,
ese espiritu vuela hacia ti
se hace UNO
Amanecer antes del Amanecer
Amado... Amado... agota mi deseo
llévame en alas de tus versos a sobrepasar los sueños más intensos
hasta que recobre el equilibrio de la mano del vacío
saciando mis sentidos en la belleza de la Existencia
Danza de corazones sin palabras o con ellas
donde en un suave susurro la Naturaleza me respira
creando y recreando en su energía vastos Universos
Dama de la densa neblina...
siendo Circe, Penélope, Calipso...todas Una...
maya, guardiana del laberinto
cambiante, sutil
disolución y llamarada
atrapada en la red del desafío fenoménico...una aventura
mientras la confianza le pide al alma que vaya más lejos de lo que puede ver
Y sueño con el océano y sueño en poesía
sueño lo que la conciencia quiere que sueñe
sueño insustancial
sólo el oleaje suave donde vive el adentro….
que en calma acaricia la orilla
siendo la arena, estando sin estar
transformada en ave
vuelo convertida en aire
en fragmentos de transparencia
acaricio ese instante, lo cuido
entro al corazón y descubro en la voz del silencio al océano
Llave al corazón cuando no hay puertas cerradas
Y en un sueño
la Naturaleza sigue curso fluyendo hacia las raíces
fuera de las rocas creadas,
en alas de la intuición al viento...
Atravieso el espejo de la mano de mi misma,
de la mano del corazón,
los anhelos se hacen Naturaleza,
el Amor se hace conciencia y todo tiene lugar.
El mar se quita la armadura
siendo AQUI en vuelo de libertad
se escucha el eco de las voces de los sueños.
Silencio AHORA que se torna poemas
y su sabor es tan dulce.
La marea baja para volver a subir
y los susurros envueltos en perfume arrullan melodías de conciencia
sin meta, sin deseo...sólo calma
Ese amor donde no distingues entre amor y conciencia
Sintiendo la serenidad de tus ojos,
mientras mi respiración se hace oleaje suave,
descubro que todas las preguntas ya no necesitan de palabras,
tu sonrisa me da las respuestas
Y no necesito promesas de amor eterno porque sé de ese Amor.
Necesito sólo tu amor, tu particular y exclusivo amor porque me libera.
Y así la enamorada conciencia, nos llama, nos abraza
y nos disuelve para darnos vida.
Todo el éxtasis se encierra en esta comunión,
ya no existen límites que nos separen,
sólo hay UNO,
sólo hay conciencia, sólo es la conciencia compartiéndose a sí misma
y sentir tu compartir es tan bello...
Olvídalo ahora para poder vivir en el mundo sin ser el mundo
Y puedes ver el sueño, simplemente sabes que es sueño.
Sientes, sientes y no dejas de sentir y sientes con más pureza...
eres PUREZA en un sentir que nos desborda, eso es vivir.
Sentir el yo soy condenado a sentir.
Entonces sentimos...
sabemos que no son palabras sino un torrente desbordando...
Y encontramos la frecuencia...
Una llamada desde mi Nada, impulsó el camino,
deslizándose el misterio en un fluir de entusiasmo,
escuchando mi propia voz
y detengo el paso, respiro asombro y abro la puerta hacia el abismo
Seguimos en viaje por la senda que ya ha sido trazada
acontece un camino en confluencia
donde el vacío me contiene, me disuelve
donde las rocas se hacen a un lado.
No hubo proceso, fue un instante,
soledad, silencio
y libertad total, sin dueño
A la mente le gustaría que fuese, esa que me ha creado.
Cómo no ser? si estoy tan llena de mi, siendo,
sombra de una ruta sin huellas.
Y es Nadie que tiene mil brazos para dar.
Me entrego a la incertidumbre con sentido...sentida
y en un eco escucho la voz del Infinito: qué buscas silencio?
Aquí no hay Nada, aquí no hay Nadie
Extasis de vacío
Sendero de luz clara... se abre el cielo.
Espíritu sereno caminando en el vacío hacia manantiales profundos.
Por ti sobre filo de espada.
Algo que enciende en mucho, mucho que se extiende al silencio.
Ya todo lo envuelve, sin huellas, sin formas.
Pureza adamantina, en mi interior, en el tuyo.
Para el corazón...resplandor..
Turbadora dulce voz que susurra en el sueño,
ese espiritu vuela hacia ti
se hace UNO
30/05/2008
Más poesía en la Nueva Titanomaquia
Dos miradas
Hay dos miradas en mí.
¿Una vencerá a la otra,
o juntas caminarán por el mundo en armonía?
Hay dos miradas en mí:
una cree en la solidaridad,
la otra en la competitividad.
Yo amo a la primera, pero temo a la segunda.
¿Cómo voy a armonizar éstas dos miradas?
No sé.
Por el momento, se superponen.
A veces manda la una, a veces manda la otra.
Un día se unirán, como en un encuentro sexual,
y de esa unión surgirá una sola mirada, nueva hasta ahora:
desconocida para todos, desconocida para mí...
Ruidos cotidianos
Yo tengo ruidos cotidianos cuando me siento más espiritual.
Ruidos que me hacen aterrizar,
que me impulsan a ser como la sociedad quiere que sea.
No como yo soy, no como quiero ser:
que la madre sobreprotectora,
que hay que ganarse la vida,
que hay que tener pareja formal,
que hay que ser fuerte y dominador.
Yo tengo ruidos cotidianos cuando me creo mas espiritual:
cuando me creo bueno, cuando me creo poeta, cuando me creo bello,
cuando amo, cuando llego a las alturas.
Yo tengo ruidos cotidianos que me hacen aterrizar.
A veces, no asumimos nuestros ruidos;
y construimos una realidad artificial que se vendrá abajo ante las dificultades.
Mejor cambiemos; pero asumiendo nuestros ruidos.
¿Qué cultura es ésta: la de no aceptarse?
Yo tengo ruidos cotidianos que me hacen aterrizar;
y con ellos, sigo, seguimos siendo bellos en la cotidianidad.
Yo tengo tantos ruidos en la cotidianidad
y a pesar de ellos, lucho.
Tenemos y hemos tenido tantos ruidos en la cotidianidad,
pero, a pesar de ellos, luchemos por un mundo mejor.
Hay dos miradas en mí.
¿Una vencerá a la otra,
o juntas caminarán por el mundo en armonía?
Hay dos miradas en mí:
una cree en la solidaridad,
la otra en la competitividad.
Yo amo a la primera, pero temo a la segunda.
¿Cómo voy a armonizar éstas dos miradas?
No sé.
Por el momento, se superponen.
A veces manda la una, a veces manda la otra.
Un día se unirán, como en un encuentro sexual,
y de esa unión surgirá una sola mirada, nueva hasta ahora:
desconocida para todos, desconocida para mí...
Ruidos cotidianos
Yo tengo ruidos cotidianos cuando me siento más espiritual.
Ruidos que me hacen aterrizar,
que me impulsan a ser como la sociedad quiere que sea.
No como yo soy, no como quiero ser:
que la madre sobreprotectora,
que hay que ganarse la vida,
que hay que tener pareja formal,
que hay que ser fuerte y dominador.
Yo tengo ruidos cotidianos cuando me creo mas espiritual:
cuando me creo bueno, cuando me creo poeta, cuando me creo bello,
cuando amo, cuando llego a las alturas.
Yo tengo ruidos cotidianos que me hacen aterrizar.
A veces, no asumimos nuestros ruidos;
y construimos una realidad artificial que se vendrá abajo ante las dificultades.
Mejor cambiemos; pero asumiendo nuestros ruidos.
¿Qué cultura es ésta: la de no aceptarse?
Yo tengo ruidos cotidianos que me hacen aterrizar;
y con ellos, sigo, seguimos siendo bellos en la cotidianidad.
Yo tengo tantos ruidos en la cotidianidad
y a pesar de ellos, lucho.
Tenemos y hemos tenido tantos ruidos en la cotidianidad,
pero, a pesar de ellos, luchemos por un mundo mejor.
17/05/2008
Las diosas se incorporan a la Nueva Titanomaquia
Escribe Germana de Argentina (Ma Deva Aja), una hermana del bosque.
“Diosas oscuras”
Amada, Aliada, Alada CONCIENCIA
una aproximación a la Circe, Penélope o Calipso
Anochece
buen momento para jugar con lo Oculto
para descubrir las Diosas Oscuras, dormidas, olvidadas en la Sombra
traerlas a la luz demanda coraje para enfrentar lo que nunca quisimos ver y energía para transformarlas en aliadas y a cambio obtener su Poder, sus Secretos...
cuántas de ellas habitan en mí, cómo son esos rostros que nunca me atrevía a mirar y pienso si me animaré a descender a ese mundo subterráneo de miedos
y limitaciones pero a la vez lleno de sabiduría, del cual no podré escapar si deseo realmente unir los fragmentos de mi misma y el riesgo es perderse allí,
sin encontrar la salida del laberinto o peor aún no poder abrazarlas para traerlas a la luz, no poder integrarlas dejando que me devoren.
Pero el riesgo siempre existe y es lo que alimenta la magia de las batallas personales. Entonces me encuentro con ellas en la noche del solsticio.
Lilith la mas antigua mujer, divinidad alada, espíritu del viento
Lilith la que huye, la que siempre se va
Mi Lilith es libre y esto asusta a aquellos que no la conocen
en su vuelo se refleja lo femenino más profundo que no puede ser sometido por nada ni por
nadie.
Lilith la tentadora, la que nos incita a ir más allá de nuestros límites, la transgresora, la que me hace preguntar cuánto podré alejarme de mi sin traicionar
lo que realmente soy
Lilith me lleva por el filo de la oscuridad y de su mano aprendo a andar a tientas, avanzo, dejo de mirar hacia atrás.
La noche del tiempo, tiempo circular y eterno, siempre el mismo instante detrás nuestro, siempre el mismo instante por venir.
Y ahora estoy en Avalon, junto a Morgana, bruja perversa y hechicera, curadora de todas las heridas, marginada por su fortaleza, condenada por su sabiduría.
Morgana
lo femenino se vuelve dureza, su poder reside en sobreponerse a todas las pruebas, a todos los golpes de la vida, junto a ella visito la isla de Avalon,
el cielo de Arturo, el eterno sitio donde las heridas se sanan con amor incondicional, reino interior donde regreso en busca de calor..
Diosas oscuras, perdidas, olvidadas, temidas, muchos caminos recorremos para deshacernos de ellas pero es en vano
la mirada de la Noche se necesitará siempre, para iluminar los cielos del Alma, para festejar el regreso de la Luz....
“Diosas oscuras”
Amada, Aliada, Alada CONCIENCIA
una aproximación a la Circe, Penélope o Calipso
Anochece
buen momento para jugar con lo Oculto
para descubrir las Diosas Oscuras, dormidas, olvidadas en la Sombra
traerlas a la luz demanda coraje para enfrentar lo que nunca quisimos ver y energía para transformarlas en aliadas y a cambio obtener su Poder, sus Secretos...
cuántas de ellas habitan en mí, cómo son esos rostros que nunca me atrevía a mirar y pienso si me animaré a descender a ese mundo subterráneo de miedos
y limitaciones pero a la vez lleno de sabiduría, del cual no podré escapar si deseo realmente unir los fragmentos de mi misma y el riesgo es perderse allí,
sin encontrar la salida del laberinto o peor aún no poder abrazarlas para traerlas a la luz, no poder integrarlas dejando que me devoren.
Pero el riesgo siempre existe y es lo que alimenta la magia de las batallas personales. Entonces me encuentro con ellas en la noche del solsticio.
Lilith la mas antigua mujer, divinidad alada, espíritu del viento
Lilith la que huye, la que siempre se va
Mi Lilith es libre y esto asusta a aquellos que no la conocen
en su vuelo se refleja lo femenino más profundo que no puede ser sometido por nada ni por
nadie.
Lilith la tentadora, la que nos incita a ir más allá de nuestros límites, la transgresora, la que me hace preguntar cuánto podré alejarme de mi sin traicionar
lo que realmente soy
Lilith me lleva por el filo de la oscuridad y de su mano aprendo a andar a tientas, avanzo, dejo de mirar hacia atrás.
La noche del tiempo, tiempo circular y eterno, siempre el mismo instante detrás nuestro, siempre el mismo instante por venir.
Y ahora estoy en Avalon, junto a Morgana, bruja perversa y hechicera, curadora de todas las heridas, marginada por su fortaleza, condenada por su sabiduría.
Morgana
lo femenino se vuelve dureza, su poder reside en sobreponerse a todas las pruebas, a todos los golpes de la vida, junto a ella visito la isla de Avalon,
el cielo de Arturo, el eterno sitio donde las heridas se sanan con amor incondicional, reino interior donde regreso en busca de calor..
Diosas oscuras, perdidas, olvidadas, temidas, muchos caminos recorremos para deshacernos de ellas pero es en vano
la mirada de la Noche se necesitará siempre, para iluminar los cielos del Alma, para festejar el regreso de la Luz....
15/05/2008
Otro poema en la Nueva Titanomaquia
¿Estoy perdonado?
Mi padre, ya fallecido, vino a mi casa en sueños.
Hacía años que no me visitaba.
Me quiso cocinar.
Tres huevos subí a buscar al segundo piso.
Bajé la escalera, con mucho cuidado de no quebrarlos.
¿Qué significaban los huevos? ¿y tres?
¿Y que yo los guardara en el segundo piso?
Bajé la escalera con cuidado, con ellos en la mano.
Él, en el primer peldaño, me los recibe.
Ya tenía el aceite caliente en la cocina.
Cuando estaba vivo no hacíamos nada juntos.
Ahora él venía a mi casa por segunda vez.
La primera vez que vino le tuve miedo.
Él se alejó por ocho años.
Hoy vino de nuevo mi Padre a mi casa.
Yo me pregunto: ¿por qué cocinamos algo tan simple como unos huevos?
Podría haber sido algo con más status.
Y eran tres: ¿por qué los huevos eran tres?
Ese día desperté sintiendo que estaba perdonado,
que todos mis errores habían sido perdonados.
Nuevamente podría aspirar a hacer realidad mis sueños.
Ahora no quiero tener susto cuando me vengas a ver
y entres a mi casa montado en tu caballo.
Mi padre, ya fallecido, vino a mi casa en sueños.
Hacía años que no me visitaba.
Me quiso cocinar.
Tres huevos subí a buscar al segundo piso.
Bajé la escalera, con mucho cuidado de no quebrarlos.
¿Qué significaban los huevos? ¿y tres?
¿Y que yo los guardara en el segundo piso?
Bajé la escalera con cuidado, con ellos en la mano.
Él, en el primer peldaño, me los recibe.
Ya tenía el aceite caliente en la cocina.
Cuando estaba vivo no hacíamos nada juntos.
Ahora él venía a mi casa por segunda vez.
La primera vez que vino le tuve miedo.
Él se alejó por ocho años.
Hoy vino de nuevo mi Padre a mi casa.
Yo me pregunto: ¿por qué cocinamos algo tan simple como unos huevos?
Podría haber sido algo con más status.
Y eran tres: ¿por qué los huevos eran tres?
Ese día desperté sintiendo que estaba perdonado,
que todos mis errores habían sido perdonados.
Nuevamente podría aspirar a hacer realidad mis sueños.
Ahora no quiero tener susto cuando me vengas a ver
y entres a mi casa montado en tu caballo.
08/05/2008
Transformación en la Nueva Titanomaquia
“Todo depende de usted”
Era una mujer maravillosa la que entró esa tarde por la puerta de su clínica. Venía cansada y acalorada desde el centro, a atender a sus pacientes. Tenía la sencillez de quien no necesita darse aires de importancia, ya que su sola presencia es importante.
- Buenas tardes, don Luis.
A cualquiera no le decía don. Era alta, rubia, inteligente, con un buen cuerpo pero sobretodo le interesaban sus pacientes. Históricamente habían sido las mujeres quienes visitaban al psicólogo, al médico. Ahora los hombres estaban siendo pacientes de las psicólogas, las médicas. Pacientes impacientes, pero pacientes al fin.
Es cierto que siempre existieron médicas, chamanas, brujas, etc; en todas las culturas. Pero además de ser combatidas y ridiculizadas, desde que Newton descubrió leyes generales en la naturaleza, y dijo que a la verdad se llegaba sólo por la razón o la comprobación de las hipótesis, los hombres habían dominado en la ciencia.
Ahora en cambio, estaban naciendo nuevos paradigmas en la ciencia. Cuando Einstein descubrió que todo es relativo, empezó la revolución. Luego las mujeres, Carl Jung, Thomas Kuhn, Paul Feyerabend, muchas otras y otros, nos mostraron que la objetividad no existe. Que las leyes no se comportan siempre con exactitud. Se revalorizaron las diosas griegas, las sabias y las artistas.
Ella era una artista. Una artista del alma y el amor; siempre lo había sido. Pero antes la humanidad no la veía: necesitaba dominar el mundo, expandirse, conquistar, transformar la naturaleza.
Ahora en cambio, si no amamos y sentimos estaremos perdidos.
29/04/2008
Poesía en la Nueva Titanomaquia
Remordimientos
Soy culpable de haber nacido,
culpable del dolor que les he causado a los que me han amado.
A veces, cuando estoy solo, quisiera cambiarlo todo.
Y al no poder hacerlo, me lleno de música, de ruido, de gente.
Otras veces no me evado, y me doy cuenta, y pienso, y pienso.
¿Soy culpable?
Si: eso me han dicho.
Perdón les pido a todos los que me han querido.
Perdón les pido a todas las que me han querido.
Soy culpable de haber nacido,
culpable del dolor que les he causado a los que me han amado.
A veces, cuando estoy solo, quisiera cambiarlo todo.
Y al no poder hacerlo, me lleno de música, de ruido, de gente.
Otras veces no me evado, y me doy cuenta, y pienso, y pienso.
¿Soy culpable?
Si: eso me han dicho.
Perdón les pido a todos los que me han querido.
Perdón les pido a todas las que me han querido.
Poesía de la Nueva Titanomaquia
El aborto
Mujer: ¿quién se ha apoderado de tu cuerpo para darle hijos al mundo?
(Este poema no lo debería escribir yo, porque soy hombre.)
Y te juzgan y te condenan:
los mismos que matan en las guerras,
los que nos hacen creer en un Dios Padre;
en un Dios castigador.
¡Y nos obligan a amarlo!
No sólo se han adueñado de tu cuerpo; ¡también de tu inteligencia!
Los que han dicho que Dios es masculino,
los que creen poseerte cuando tu los devoras con tu vagina amorosa.
A veces cometes errores, porque te tienen convencida de que todo es así.
¿Será que los hombres te tememos?
¿Inconscientemente queremos dominarte por temor a tu venganza?
Tus colegios han sido menos exigentes,
tus análisis más superficiales...
No hay culpables.
Mujer: ¡eres dueña de tu cuerpo y de tu inteligencia!
La naturaleza no es justa cuando te discrimina.
El poder no es justo cuando te utiliza.
¡Sólo tú puedes decidir si abortas o no!
No temas porque Dios también es femenino para muchas culturas.
¡Que lindo es cuando tú posees, y ahora lo harás con amor!
¡Bendita mujer!: ¡no te tragues el mundo cuando lo poseas!
¡Sé benévola en la venganza!
Tu cuerpo no es solo para nutrir de trabajadores al mundo,
también es para sentir placer.
Tu inteligencia debe decidir si abortas o no:
¡aborta si quieres, si no quieres no!
Pero, por favor, no permitas que sigan utilizándola para apoyar el conservadurismo,
como lo han hecho y lo hacen hasta hoy.
Mujer: ¿quién se ha apoderado de tu cuerpo para darle hijos al mundo?
(Este poema no lo debería escribir yo, porque soy hombre.)
Y te juzgan y te condenan:
los mismos que matan en las guerras,
los que nos hacen creer en un Dios Padre;
en un Dios castigador.
¡Y nos obligan a amarlo!
No sólo se han adueñado de tu cuerpo; ¡también de tu inteligencia!
Los que han dicho que Dios es masculino,
los que creen poseerte cuando tu los devoras con tu vagina amorosa.
A veces cometes errores, porque te tienen convencida de que todo es así.
¿Será que los hombres te tememos?
¿Inconscientemente queremos dominarte por temor a tu venganza?
Tus colegios han sido menos exigentes,
tus análisis más superficiales...
No hay culpables.
Mujer: ¡eres dueña de tu cuerpo y de tu inteligencia!
La naturaleza no es justa cuando te discrimina.
El poder no es justo cuando te utiliza.
¡Sólo tú puedes decidir si abortas o no!
No temas porque Dios también es femenino para muchas culturas.
¡Que lindo es cuando tú posees, y ahora lo harás con amor!
¡Bendita mujer!: ¡no te tragues el mundo cuando lo poseas!
¡Sé benévola en la venganza!
Tu cuerpo no es solo para nutrir de trabajadores al mundo,
también es para sentir placer.
Tu inteligencia debe decidir si abortas o no:
¡aborta si quieres, si no quieres no!
Pero, por favor, no permitas que sigan utilizándola para apoyar el conservadurismo,
como lo han hecho y lo hacen hasta hoy.
Poesía en la Nueva Titanomaquia
Prisionero de mí mismo
Prisionero de mi mismo,
de lo que me enseñaron.
Todo era mentira: falso.
Que tú no vales, que no podrás hacer realidad tus sueños,
que soñar no cuesta nada, que la realidad es triste.
Mentira; todo mentira.
Prisionero de mi mismo, de lo que me enseñaron.
Que esto es malo,
que las cosas son así.
Si todo muta, todo cambia.
Prisioneros de nosotros mismos,
de lo que nos enseñaron.
Que el trabajo dignifica:
aunque al hacerlo destruyamos el planeta.
Que hay países más desarrollados:
aunque sean más infelices.
Prisioneros de nosotros mismos, de lo que nos enseñaron:
¡todo era mentira! Falso.
Todo eso nos quita la libertad de ser nosotros mismos.
Prisionero de mi mismo, de lo que me enseñaron.
Que si escribo sobre sexo, soy sucio.
Prisioneros de los que nos enseñaron,
cuando nos liberamos lo hacemos con desmesura.
Prisioneros de lo que nos enseñaron:
¿es válido todo lo que nos enseñaron?
Prisionero de mi mismo, de lo que me enseñaron.
A veces tengo miedo hasta de ser yo mismo.
Y ellos, los que nos enseñaron: ¿eran libres?
Ya no seamos prisioneros de lo que nos enseñaron.
Lo que nos enseñaron es más terrible que la ceguera.
Prisionero de mi mismo,
de lo que me enseñaron.
Todo era mentira: falso.
Que tú no vales, que no podrás hacer realidad tus sueños,
que soñar no cuesta nada, que la realidad es triste.
Mentira; todo mentira.
Prisionero de mi mismo, de lo que me enseñaron.
Que esto es malo,
que las cosas son así.
Si todo muta, todo cambia.
Prisioneros de nosotros mismos,
de lo que nos enseñaron.
Que el trabajo dignifica:
aunque al hacerlo destruyamos el planeta.
Que hay países más desarrollados:
aunque sean más infelices.
Prisioneros de nosotros mismos, de lo que nos enseñaron:
¡todo era mentira! Falso.
Todo eso nos quita la libertad de ser nosotros mismos.
Prisionero de mi mismo, de lo que me enseñaron.
Que si escribo sobre sexo, soy sucio.
Prisioneros de los que nos enseñaron,
cuando nos liberamos lo hacemos con desmesura.
Prisioneros de lo que nos enseñaron:
¿es válido todo lo que nos enseñaron?
Prisionero de mi mismo, de lo que me enseñaron.
A veces tengo miedo hasta de ser yo mismo.
Y ellos, los que nos enseñaron: ¿eran libres?
Ya no seamos prisioneros de lo que nos enseñaron.
Lo que nos enseñaron es más terrible que la ceguera.
28/04/2008
Ensayo en la Nueva Titanomaquia
El patriarcado, nuestra cultura, distintas concepciones de realidad
Támiris
Introducción
Siempre recuerdo una conversación que tuve con mis compañeros, acerca de La Ilíada y La Odisea, cuando cursaba el primer año de la carrera de Pedagogía en Castellano, en la entonces llamada “Academia Superior de Ciencias Pedagógicas de Santiago”. Recuerdo perfectamente a una compañera que se preguntaba:
- ¿Cómo Homero pudo escribir toda esta historia, si no veía la realidad, ya que era ciego?
Yo no tenía respuesta para esa pregunta. “Quizás la escuchó”-; pensé.
Años después, una psicóloga me prestó un libro que hablaba sobre el “patriarcado”. Lo describía como una forma muy interesante de interpretar la realidad, la historia, las relaciones de poder y de dominación. Esta “visión” ha sido muy utilizada por el feminismo, para explicar la situación de la mujer.
Pero no había una conexión directa entre estos dos episodios de mi vida.
Con el tiempo fui descubriendo que sí la había. Me di cuenta de que el “patriarcado” valora como superior todo lo que es fálico, hacia afuera (el órgano sexual masculino por sobre el femenino por ejemplo). La realidad para la visión patriarcal, estaría por lo tanto fuera de nosotros, percibida sólo por los sentidos: vista, oído, olfato, tacto y gusto. Una persona privada de algún sentido tendría para esta visión, una percepción limitada de la realidad, por lo tanto no sería productiva: ya que el trabajo para el patriarcado es la transformación de la naturaleza, es decir, de lo externo, no de lo interno.
De éste ubicar la realidad fuera de nosotros, vendría el episodio mítico en el que Edipo se arrancó los ojos para no “ver la realidad”, arrepentido de sus involuntarios insesto y parricidio. Posteriormente casi todos los ciegos que aparecieron en la literatura fueron mendigos o personajes esperpénticos. Esta visión literaria también se dio en la sociedad real.
Pero en la antigüedad no fue así. Si bien, Edipo se arrancó los ojos para no “ver la realidad”; antes que él: Homero, Tiresias, y los aedas o rapsodas eran todos sabios, por lo tanto “veían” la realidad. ¿Qué realidad verían si eran todos ciegos? ¿La que está adentro de nosotros y se manifiesta por medio de los sueños, diría Jung?
Pero: ¿dónde se encuentra la realidad? Quizás en la suma o en el equilibrio entre ambas concepciones: la “patriarcal”, que la concibe fuera de nosotros, percibida por los sentidos; y la “matrística”, que la concibe en nuestra interioridad, y que todavía estamos aprendiendo a percibir.
Fueron estos dos episodios de mi juventud: primero aquella conversación con mis compañeros de la universidad, y luego la lectura de aquel libro que me prestaron, los que sumados a mi posterior proceso de autoconocimiento, me motivaron a escribir este ensayo. Más que el afán de comprobar hipótesis, me mueve el de invitar a reflexionar y a mirar la realidad desde distintas perspectivas o paradigmas, para que así dejemos de estar tan “encasillados mentalmente”. (Por ejemplo: “Quizás los pueblos precolombinos, africanos y asiáticos eran más desarrollados que los europeos antes del siglo XVI, porque quizás eran más felices”. Para poder estar de acuerdo con esta afirmación, tendríamos que aceptar como desarrollo el grado de felicidad alcanzado por los habitantes de un pueblo; no su avance tecnológico, bélico o cultural.)
Todo es, todo existe: al calificar algo de bueno o malo, estamos emitiendo un juicio valórico. Y estos juicios sólo son válidos en la medida en que aceptemos la escala en que fueron hechos. Lo importante es que nos demos cuenta de que hay más de una escala.
Sin duda que la ceguera, así como las imágenes, la sexualidad placentera, la reproductiva, la homo y la heterosexualidad, etc; son, existen: por lo tanto forman parte de la naturaleza. Al calificarlas de “buenas” o “malas”, estamos emitiendo un juicio valórico. Y podemos hacerlo, pero sabiendo que estos juicios siempre van cambiando, cualquiera sea la cultura en que estemos viviendo.
Al darle nosotros una connotación negativa o positiva a la ceguera, creo que estamos manejando una de las dos concepciones de realidad que hemos visto: o la patriarcal, o la matrística.
Homero quizás haya sido un símbolo.
Capítulo I
¿Qué es el patriarcado?
El objetivo de este trabajo es demostrar que existen muchas formas de interpretar la realidad. Llamemos a cada forma distinta: paradigma. Muchas veces el paradigma no se discute. Vivimos en uno que tiene su concepción de “bien” y de “mal”, que no se discute. Este paradigma está influido por factores religiosos, culturales, etc; pero principalmente por el patriarcado.
¿Qué es el patriarcado? Sobre esta hipótesis antropológica que interpreta el desarrollo humano, se ha escrito bastante. Si miramos la prehistoria, veremos que el ser humano se diferenció del resto de los animales, en lo mucho que empezó a transformar la naturaleza. Primero descubrió el fuego, luego inventó la rueda, trabajó los metales, y así fue transformando el mundo para su comodidad. Se habla en la Biblia que al expulsar al hombre del Paraíso, Dios le ordenó reproducirse, dominar la Tierra y a todos los seres que habitan en ella; es decir, a la naturaleza.
Para cumplir con esta orden, el ser humano debió trabajar; el objetivo fue dominar y transformar la naturaleza. Las actividades agrícolas y mineras dejaron de tener un sentido de supervivencia familiar, y pasaron a tener un sentido de explotación monoproductora, dando origen al comercio. Estas prácticas nos fueron llevando a delimitar los territorios, a formar “patrias”, y ha hacer guerras.
Para realizar todo este trabajo, que en el “paraíso” no se conocía, se necesitaron trabajadores, mano de obra. Sus propios hijos fueron los primeros trabajadores de los “padres”. La única forma de tener certeza sobre la paternidad de un hijo, fue encerrando a la mujer en la casa, dando origen al matrimonio y a su dominación.
Todo este proceso se ha ido dando en forma tan espontánea, que hasta hoy muchos no nos damos cuenta de que nuestros roles son culturales, y los creemos naturales. El desarrollo humano se dio de esta manera: pudo haberse dado de otra.
Pero este dominio y transformación de la naturaleza nos trajo sí, desarrollo tecnológico: comodidad. Medios de comunicación, de transporte, hasta la computación. A pesar de eso creo que deberíamos ampliar el paradigma de lo que es trabajo. Este ya no debería ser exclusivamente transformar la naturaleza, sino también transformarnos interiormente. De esta manera detendríamos además, la destrucción medio ambiental.
Los grupos humanos que no se sintieron cómodos con este paradigma fueron dominados: pueblos no europeos, mujeres, juventud, discapacitados, etc. Y si alguien perteneciente a alguno de estos grupos se ha logrado destacar, lo ha conseguido renunciando consciente o inconscientemente a su verdadero ser, y aceptando el paradigma dominante.
“Todo nuestro conocimiento proviene de nuestra percepción sensorial”: me aseguró una religiosa católica, profesora de filosofía de la educación en mi universidad. ¿Los ciegos y los sordos tendríamos entonces una inferior percepción de la realidad? ¿O una distinta percepción? ¿Tendría Tiresias una inferior percepción de la realidad? El patriarcado nos perdona, si podemos cumplir a nuestra manera con la “orden divina”: “multiplicaos, dominad la Tierra y a todos los seres que habitan en ella”.
El ser humano, desterrado del Paraíso, ha buscado fuera de sí la “Tierra Prometida”. Desconectado de Dios o de sí mismo, no conoce su verdadero valor. Su autoimagen la forma en su infancia, con la retroalimentación que recibió del entorno en el que le tocó vivir. Por eso ha buscado la fama, el prestigio, adaptarse socialmente cumpliendo, a veces cobardemente, con las normas escritas y no escritas del sistema patriarcal. El ser humano necesita dominarlo todo, incluso a si mismo, porque no confía ni en sus impulsos.
A los hijos, cuya paternidad ha estado asegurada por la enclaustración sexual de la mujer, se los programó psicológicamente para que fuesen continuadores o aumentadores de la fama y el apellido paternos, del sistema patriarcal, más que para que fuesen felices siendo ellos mismos.
Es verdad que ha habido grandes profetas que han dado origen a religiones, pero sus seguidores no han sido capaces de cambiar este paradigma. Al contrario, lo han defendido, utilizando quizás inconscientemente, las enseñanzas de dichos profetas para este fin. Imponiéndonos como los fariseos, reglas y prohibiciones que ni ellos cumplen.
“Mirad las aves del cielo y las flores del campo”-; dijo uno de estos profetas -. “No siembran ni cosechan, sin embargo nadie se alimenta ni se viste mejor que ellas.”
Todos hemos sobrevalorado lo fuerte, lo exterior, lo material, lo racional: y todos hemos subvalorado lo débil, lo interior, lo espiritual, lo emocional. Pero si cambiáramos el paradigma de lo que es realidad y de lo que es trabajo, sería exactamente al revés.
A pesar de esto, quizás tengamos que aceptar y estar orgullosos de nuestra historia como especie humana. Para algo ha sido así, aunque no lo podamos comprender. Y utilizando la tecnología, alcanzada a tan alto costo, comencemos a mirarnos hacia adentro, a liberar nuestra autenticidad. Creo que si confiáramos en lo que realmente somos, no viviríamos sólo para sobrevivir y alcanzar la aprobación de los demás, sino también para “religarnos” con nuestro verdadero ser interior.
Capítulo II
La Grecia mitológica
El objetivo central de este capítulo, es la igual valorización de lo interno que de lo externo. Sólo así, se podría asociar a lo primero con femenino, matrístico, intuicional, y a lo segundo con masculino, patriarcal, sensorial, sin que se produzca una bipolarización para el dominio de una concepción de mundo o de realidad, sobre la otra. Además, lo que aquí llamamos femenino y masculino está presente en todos los seres humanos: hombres y mujeres. También la percepción intuicional y sensorial de la realidad.
La igual valorización de lo interno y de lo externo: del vaso y del falo.
En el capítulo anterior, vimos que esto no se dio históricamente. El dominio de lo patriarcal, de lo masculino, de la percepción sensorial de la realidad, nos trajo desarrollo tecnológico. El dominio de lo matrístico, de lo femenino, de la percepción intuicional de la realidad, alguna vez como veremos luego, nos trajo desarrollo espiritual. La igual valoración de ambos paradigmas, nos traería equilibrio.
En la mitología griega, y de todos los pueblos antiguos, todo es hermoso y confuso: digno de ser estudiado con una nueva mirada. Una mirada menos enjuiciadora de creencias y mitos, menos calificadora, para que podamos entender el por qué de estas. En nuestra nueva mirada, nada va a ser bueno o malo: todo simplemente va a ser, va a existir. Dioses y diosas, demonios y demonias, simplemente van a ser, van a existir.
Las fuentes que nos llevan al estudio de la religión de los antiguos griegos, no nos dan una exactitud cronológica. Homero, el más antiguo cronista, pertenecía a la tradición oral: cantor errante cuyas canciones eran inspiradas por los dioses. La Ilíada y La Odisea, obras de carácter histórico, recogen tradiciones religiosas que probablemente se remonten hasta los años mil doscientos y mil antes de Cristo. Homero nos narra importantes noticias, reflejo muchas veces de una vieja religión de carácter preolímpico. La “Titanomaquia” pudo haber sido una transición entre una era matrística y una era patriarcal.
La “Titanomaquia” fue la lucha entre titanes y dioses, con el triunfo de estos últimos; representa el fin de la religión preolímpica, mal llamada hasta hoy por los estudiosos “demoníaca”, y el establecimiento definitivo de los dioses olímpicos. Hesíodo, sucesor de Homero, fue uno de los autores que contribuyó a este nuevo orden.
En la religión preolímpica, sin embargo, reinaron divinidades femeninas. Gea fue el principio de donde surgió la vida, principio de fertilidad. En la Grecia preclásica, antes de los grandes filósofos (Sócrates, Platón y Aristóteles), se puede percibir claramente una época de crisis o de transición entre dos concepciones de mundo o de realidad, que hoy podríamos llamar: transición desde una visión matrística de la realidad, a una patriarcal. Esto se puede comprobar con la diferencia que hay entre la religión preolímpica, llamada por los estudiosos “demoníaca”, y la religión olímpica, en donde Zeus es el “padre de los dioses”. En la primera Zeus depende afectivamente de Hera, de la cual está perdidamente enamorado, ejerciendo ella un dominio sobre él mediante el erotismo. Además, como dijimos antes, en esta visión preolímpica, o matrística, o “demoníaca”, reinaron divinidades femeninas como Gea y otras. Esta visión va a ser modificada, decíamos, después de la “Titanomaquia”.
Esta crisis que provoca la transición entre estas dos concepciones de mundo o de realidad, pero que no logra impedir que en algún momento coexistan luchando por el poder, se refleja también en la tragedia griega. En “Edipo rey” de Sófocles, por ejemplo, el profeta es Tiresias: un ciego que ve mediante sueños. Sin embargo, al final de la misma obra, Edipo desesperado: se arranca los ojos para no “ver la realidad”. Estos dos episodios, entre muchos otros, marcarían el paso desde una visión interna o femenina de la realidad, a una externa o masculina. Desde una Religión Preolímpica a una Religión Olímpica, que con el tiempo también va desapareciendo para dar paso a una religión monoteísta. Sócrates, Platón y Aristóteles, tenían concepciones monoteístas, de un dios más masculino. Ellos se dirigieron a grupos más restringidos de la sociedad. Platón renegó de Homero, y lo excluyó de su “República”.
En la época de transición, se mezclan estas dos concepciones de mundo o de realidad en hermosos mitos y leyendas: dioses y diosas, hombres, mujeres, héroes, ninfas, etc, se unen y se desunen, se aman y se odian. La literatura recoge todo esto. En la teogonía, se nos habla del origen de los “dioses”: éstos, recordemos, resultaron ser aquellos que triunfaron sobre los “demonios”, en esa gran batalla llamada “Titanomaquia”. Jenófanes de Colofón: poeta y filósofo; acabó refutando a Homero y Hesíodo, condenando el politeísmo, la “inmoralidad” de los dioses y su antropomorfismo, que consideraba como restos de una mentalidad primitiva, opuesta a la elevación de la idea de un Ser Supremo. Sin duda que este autor, ya está defendiendo los postulados que mostráramos en el capítulo anterior: el dominio y la transformación de la naturaleza por medio del “trabajo”, utilizando para ello a los hijos. Posteriormente, la función de los hijos pasó a ser engrosada primero por los esclavos y luego por los trabajadores, quienes son “hijos”, simbólicamente, de amos y patrones. La sexualidad pasó a ser inmoral si no era para la reproducción.
En esta época posterior a la Titanomaquia, los escritores teatrales cómicos y trágicos introducen a los dioses en sus escenas, citando frases que aclaran algún concepto religioso. Pero algunos como Eurípides, se ríen de la mitología, considerándola supersticiosa y popular. Aquí ya se ha avanzado hacia el monoteísmo. Para el pensamiento culto, ya en la república griega, la religión del pueblo era novelesca y supersticiosa.
En este capítulo queremos mostrar, que en la antigua Grecia coexistieron dos concepciones de realidad, matrística y patriarcal, y que además se dio una época de crisis y de transición, marcada entre otras cosas por la Titanomaquia. Dejando antes de esta época de crisis a la Religión Preolímpica, y después a la Religión Olímpica.
Curiosamente es la Religión Preolímpica, donde reinan divinidades femeninas como Gea y otras, donde hay “espíritus malignos” como las eríneas, donde cabe lo mágico, lo sobrenatural, la que sufre el estigma de haber sido llamada hasta hoy “religión demoníaca”. La Religión Olímpica en cambio, después de la victoria de los dioses sobre los titanes, ordena un poco las cosas, y es heredada a Roma donde va evolucionando hacia el cristianismo.
Religión Preolímpica (Grecia preclásica): realidad interna, femenina.
Titanomaquia: lucha que provoca la transición.
Religión Olímpica (Grecia clásica): realidad externa, masculina.
En la literatura griega, estas dos concepciones de realidad están mezcladas a tal punto, que a veces es difícil identificarlas y separarlas cronológicamente. La leyenda de la isla de Lesbos, los criterios opuestos que hay entre Tiresias y Edipo para sentir la realidad, y el dios Crono: que devora a sus hijos al nacer, para que éstos en el futuro no tengan más poder que él; nos hablan de una visión matrística, de una transición y de una visión patriarcal respectivamente. No hay un orden cronológico en estos relatos, quizás porque los contemporáneos a un hecho, difícilmente pueden ser conscientes de su verdadera trascendencia. Difícilmente pueden “leer” su realidad con la perspectiva que da la historia, la lejanía de la ocurrencia. La maquinaria social se mueve de manera tal, que los individuos no somos conscientes de ello.
Veamos ahora la Religión Preolímpica, la Titanomaquia y la Religión Olímpica, intentando en lo posible, cumplir con mi propósito de tener una mirada menos prejuiciosa de lo que la ha tenido la cultura hasta hoy, menos calificadora de creencias y mitos, para que podamos entender el por qué de éstas. En nuestra nueva mirada, nada va a ser bueno o malo: todo simplemente va a ser, va a existir. Intentemos ver desde otra perspectiva al Hades, al barquero Caronte. Intentemos ver al “bien” y al “mal” como dos fuerzas necesarias, que se unen, se aman y se necesitan para que haya vida: como en la electricidad, como en el átomo; con cargas negativas y positivas.
Durante la época más primitiva, llamada preanimista, impera la diosa madre: Rea. Luego, en el periodo llamado animista, aparecen seres espirituales inmateriales. Es muy importante destacar que, aún para los estudiosos tradicionales, en estas dos fases del desarrollo de las creencias religiosas, hay un principio esencial que es característica común de todos los “pueblos primitivos”: la existencia de dos principios antagónicos y complementarios.
De la unión de estos dos principios procede todo lo existente.
Se ha llamado a uno de estos principios: oscuro, húmedo, terrestre y subterráneo. Y al otro: celeste, claro, caliente y vivo. Lo cierto es que de la unión de ambos principios, surge la vida: siendo el principio celeste el fecundador, y el terrestre el fecundado.
En los tiempos pre y protohelénicos (religión cósmica o preolímpica), imperaban las llamadas “divinidades infernales”. Estas divinidades subterráneas, relegaron a las otras, que a veces también procuraban descender al mundo de los “demonios”.
El origen del Universo para los griegos fue el Caos: espacio vacío, infinito y tenebroso. Gea (Tierra) se separa de Tártaro (Infierno), y da el Caos. Eros (Energía Primordial, Montaña) y Ponto (Mar) engendran a Urano (Cielo).
El origen de los dioses fue el fruto de la unión entre Gea y Urano (Tierra y Cielo).
De esta unión nacen titanes, cíclopes, etc. De Gea más Ponto nace Nero, padre de las nereidas. De Océano más Tetis nacen las ninfas. De Crono más Rea nace Zeus. Crono trata de devorarlo como a sus otros hijos, pero Rea, que aún tiene más poder que él, lo salva y lo deja al cuidado de unas ninfas, quienes se encargan de criarlo. (No puedo dejar pasar estos dos hechos, sin hacer una analogía con otras tradiciones. En la más conocida por los cristianos, la hebrea, Yavé (Dios) expulsa a Adán del Paraíso, porque éste quería igualarse a él. Y luego Moisés, salvado de las aguas y criado por la hija del Faraón.)
Zeus creció, venció a su padre Crono, resucitó a sus hermanos siguiendo ciertos consejos de Rea, y reinó sin discusión, incluso sobre algunos titanes.
Pero los demás titanes se sublevaron y quisieron destronarlo, dando origen a una terrible lucha: la Titanomaquia. Esta terminó cuando los dioses “celestes” vencieron a los “terrestres” (demonios). Estos últimos fueron arrojados a los profundos y oscuros antros de la Tierra, donde quedaron encadenados. (Comparable a la lucha entre ángeles de la tradición judeo cristiana: en ella el Arcángel Gabriel y sus ejércitos, vencieron a Luzbel y los suyos. Luzbel había sido el ángel más bello, el que se había rebelado contra Dios.) El más feroz enemigo de Zeus fue Tifón, hijo de Gea y Tártaro.
Con el triunfo de los dioses “celestes”, Zeus pudo gobernar sobre el Universo, dando origen a la Religión Olímpica. En esta etapa, la clase sacerdotal y una parte elevada de la sociedad, se esfuerzan por sacar a algunas divinidades del mundo “inferior”, y las transforman, las ridiculizan. Los “demonios” quedan reducidos a oscuras fuerzas maléficas, a las que combaten dioses y héroes. El viejo culto de los “demonios” degenera en magia grosera y popular, desacreditándose cada vez más.
Los dioses olímpicos heredan de los preolímpicos el carácter antropomórfico. Zeus, el “dios de los dioses”, es omnipotente aunque consultaba con sus pares. La omnipotencia aumenta a medida que se pasa del politeísmo al monoteísmo. Existe un orden en el Universo: los dioses del Olimpo no lo crearon; puede reconocerse aquí, un residuo de la Religión Preolímpica.
De más está decir, que a aquello que los estudiosos tradicionales han llamado “demoníaco”, nosotros podemos asociarlo con lo terrestre, lo interno, lo femenino, lo emocional. A su vez, a aquello que ellos han llamado “divino”, nosotros podemos asociarlo con lo celeste, lo externo, lo masculino, lo racional. Recordemos también, que para todos los “pueblos primitivos”, la vida surge de la unión de dos principios antagónicos y complementarios: principio terrestre y principio celeste.
Sólo la igual valorización de ambos paradigmas creo, nos podría traer equilibrio.
Al final de este capítulo, estoy demostrando mi hipótesis. Es bastante difícil mirar la realidad desde una nueva perspectiva: primero, porque las fuentes a las que accedemos nos muestran la patriarcal; y segundo, porque nosotros también estamos acostumbrados a ella.
Terminamos el capítulo, afirmando que en la antigua Grecia se dieron dos concepciones de realidad: matrística (Religión Preolímpica) y patriarcal (Religión Olímpica). Y que además se dio una época de crisis y transición, marcada entre otras cosas por la Titanomaquia.
Invito a mis lectores a reflexionar e investigar sobre el tema.
Capítulo III
La Era Equilibrada
Sin duda que todo es igualmente importante: la percepción sensorial y la intuicional; lo masculino y lo femenino; etc. Ha sido nuestra cultura la que se ha desequilibrado. Y cuando la balanza se desequilibra, hay que agregarle peso al lado más liviano para volverla a equilibrar: si esto es lo que queremos. Y esto es lo que quiero, y siento necesidad de informárselo a mis lectores. Lo que algunos, llenos de fobias, ya me han dicho: “que este trabajo es una apología de lo interno y de la ceguera”; no es más que mi humano intento de equilibrar la balanza.
Desde el punto de vista científico, una idea es verdadera si se ha demostrado empíricamente muchas veces, si se ha comprobado la hipótesis. Es importante comprobar empíricamente los fenómenos espirituales o internos. Comprobar empírica o experiencialmente la existencia de Dios, como Carl Jung comprobó la del inconsciente colectivo por ejemplo. ¿Serán lo mismo? Jesucristo, que caminó sobre las aguas e hizo otras acciones que desmienten las leyes físicas de Newton, dijo: “Si tuviereis fe y no dudareis, todo os será posible”. Propongo un ejercicio: tomemos esta afirmación como una hipótesis, y tratemos de comprobarla empíricamente en nuestra cotidianidad. Para ello pensemos en algo que queramos o estemos muy motivados de realizar. Si logramos estar seguros, “saber que es así”, sin dudar, se realizará. (Investigar en el evangelio de Mateo cap. 14, vers. 25 al 31. También en Mateo cap. 17, vers. 20. Y Mateo cap. 21, vers. 18 al 21.)
Una verdad científica es entonces, la que se ha comprobado empíricamente. La reflexión, por muy lógica e inteligente que sea, si no se ha comprobado es especulación. Muchas veces se utiliza a la lógica para convencernos de una “verdad”; se utilizan también “analogías lógicas”: pero no se han comprobado. La filosofía es especulativa, la “Suma Teológica” también lo es. Es importante la especulación, pero igualmente lo es comprobar empíricamente lo que se ha especulado primero.
En el capítulo anterior hemos visto como en la antigua Grecia, así como en todas las culturas primitivas, se creía en un origen del Universo producto de la unión de dos principios antagónicos y complementarios. Llámense Gea y Urano, Pachamama e Inti, yin y yang, Dios y Demonio, femenino y masculino, etc. Lo cierto es que estos dos principios estuvieron en el origen. Posteriormente vimos como hubo un periodo en que predominaron divinidades femeninas. A este periodo nuestras fuentes de información lo llaman “demoníaco”. Luego hubo una gran lucha: guerra entre ángeles o Titanomaquia. Después de ella emerge nuestro sistema patriarcal, con divinidades masculinas, que ha tenido como fin la transformación y el dominio de la naturaleza por medio del “trabajo”, y que nos ha brindado tanto desarrollo tecnológico.
Según algunas corrientes psicológicas, el ser humano desterrado del Paraíso (caído), busca volver a la conciencia. Para ello hace un camino hacia el retorno. Lo interesante es que si lo logra, llegaría más maduro que antes de caer. Esto justificaría los mitos de caídas, búsquedas y despertares que hay en las distintas tradiciones religiosas, folklóricas (cuentos infantiles), literarias, etc.
¿Se desprende de todo lo que hemos visto hasta ahora, que el Universo podría marchar hacia una Era Equilibrada, con una “Pareja Divina”, que además estaría potencialmente dentro de cada uno de nosotros? Intentaremos en el resto de este trabajo, reflexionar y experienciar acerca de esta pregunta. Por supuesto que nuestras respuestas podrán ser válidamente refutadas, cuestionadas o enriquecidas, siempre que estas reflexiones y trabajos sean honestos y bien intencionados.
¿Es válida la literatura como fuente, para investigar científicamente sobre fenómenos espirituales o internos? Se ha comprobado que los mitos y los cuentos de la literatura antigua, contienen imágenes que se repiten en los sueños y fantasías de las personas actuales. A estas imágenes típicas, Carl Jung las llamó “representaciones arquetípicas”, porque parecen pertenecer a la estructura heredada de la psique colectiva. Producen a quienes las perciben, fuertes impresiones afectivas que los conectan con lo colectivo.
El lenguaje surge como, o debido a una necesidad de comunicación o de expresión del alma. Después la escritura, permite que esa expresión del alma perdure en el tiempo. La escritura es un código que “representa” al lenguaje. (La necesidad de comunicarnos nos ha llevado a desarrollar otros medios y tecnologías, que están potenciando al lenguaje y la escritura.) El ser humano necesita comunicarse por muchos motivos: uno de ellos es expresar emociones, sacar el alma hacia afuera. Esta es la motivación que ha originado el arte en general y la literatura en particular. Si la motivación que origina el arte y la literatura es: sacar, salir del aislamiento, comunicar el alma; por tanto, la literatura es válida como fuente para investigar científicamente sobre fenómenos espirituales o internos.
Hay motivos que se repiten en la literatura, pero con distintos desenlaces. El “viaje” por ejemplo, está presente en muchas obras literarias. Si bien don Quijote vuelve a casa triste y decepcionado, rindiéndose ante la “sensatez” de sus amigos; y Alsino volando hacia la estratósfera, se suicida al ver fracasado su verdadero amor. Al revés de ellos, Ulises logra regresar a Ítaca, triunfar sobre los “pretendientes” y recuperar el amor de Penélope. ¡Y qué decir de Juan Salvador Gaviota!: que después de ser expulsado de la “bandada de la comida”, hace de su exilio un viaje tan evolutivo, que finalmente es capaz de regresar a ella como Mesías. (Hay que tener valentía para mezclar todas estas obras en un mismo análisis, sobretodo después de haber aprendido que hay unas más valoradas e importantes que otras. Pero el motivo del “viaje” está presente en todas ellas, y aquí estamos hablando de eso.)
El motivo del “héroe” también está presente en toda la literatura de las distintas épocas y lugares. ¿Qué se entiende por héroe? ¿Qué busca el héroe? ¿Por qué hasta ahora, han habido menos héroes mujeres? ¿Y menos héroes discapacitados? ¿Y muy pocos héroes no europeos? ¿Y casi ninguno homosexuales o lesbianas? ¿Serán éstos los héroes del futuro?¿Qué harán para serlo? ¿Irán a la guerra y matarán gente, como los de la antigüedad? ¿O trabajarán para ser ellos mismos, para descubrir y crear cosas nuevas? ¿Quizás lucharán contra el calentamiento global, por el cambio global?
Todo lo que en una persona es raro, excéntrico, diferente, tiene potencialmente el valor de producir cambios sociales. Por eso hay que respetarlo, y ayudarlo cuando se sabe como hacerlo. En cambio no se produce movimiento cuando hay una tan buena adaptación social, que no hay sufrimiento personal y por lo tanto no hay búsqueda.
Últimamente en la ciencia, en algunas religiones, en la cultura, el principio femenino se ha equiparado al masculino. Uno de los más importantes símbolos femeninos es el vaso: en él deben producirse las transformaciones de la materia. Si bien las nuevas teorías ya no generalizan, reconocen la pertinencia de pensar en distintos escenarios, y que en cada uno de ellos se van construyendo distintas historias, que los resultados dependen de las perspectivas y que éstas son variables.
No obstante eso, actualmente hay “héroes”: personas, mujeres y hombres, que están trabajando para superar el conflicto entre su naturaleza y su programación cultural; que están trabajando para armonizarlo. Este trabajo no sería egoísta como podría suponerse, sino que al contrario es bastante colectivo. Un conjunto de personas que descubre algo nuevo, produce rápidamente en otros un efecto de asimilación, que se difunde con celeridad.
Pero los cambios duraderos no se pueden forzar ni imponer por decreto, sino que se producen espontáneamente. Un ejemplo de esto es cuando se inventó el “esperanto”: la intención de unificar el lenguaje en el mundo era buena, pero no pudo con la evolución espontánea de las lenguas maternas (Eso no impide que quizás alguna vez se llegue a una lengua única, pero tendría que evolucionar espontáneamente). Otra vez se intentó construir una sociedad más justa. Y así podríamos seguir enumerando “heroicos intentos” del ser humano por ser feliz.
Los cambios culturales se producen al sentirlos espontáneamente, y podemos ayudar a que se produzcan. La “Nueva Titanomaquia” es el paso del patriarcado a una Era Equilibrada. Y como la antigua también es una lucha difícil, ya que el futuro no está escrito en las estrellas, sino que depende de nuestra acción cotidiana.
Conclusión
“Soy hombre (ser humano), nada de lo humano me es ajeno” (Miguel de Unamuno).
Con este ensayo quiero mostrar parte de mi proceso, todavía inconcluso. Y si pensamos que la evolución es una flecha irreversible en el tiempo, los procesos nunca estarán concluidos. No obstante pueden lograrse grandes triunfos en el camino: y esas son las metas.
Pero para lograr esos triunfos hay que pasar por innumerables fracasos y tropiezos. Me he demorado años en responder a la pregunta: “- ¿Cómo Homero pudo escribir toda esta historia, si no veía la realidad, ya que era ciego?” Quizás habría sido más fácil responder que no la escribió, porque Homero pertenecía a la tradición oral. Pero afortunadamente para mí, ya en ese tiempo no me conformaba con las respuestas fáciles.
Un fotógrafo sabe que existen muchos ángulos para enfocar un mismo paisaje, para mirar una misma realidad: y que ninguno de ellos es más válido que otro. Llamemos a cada ángulo distinto: paradigma. Muchos ingenuos han querido arreglar el mundo dentro del mismo paradigma patriarcal en que se ha movido la política, la religión y la cultura durante la Historia. En este trabajo hemos demostrado la existencia de dos principios fundamentales. La desvalorización de alguno de ellos provoca el desequilibrio: lo interno no es más ni menos importante que lo externo.
No pretendo, ni es mi obligación, hacer que todos estén de acuerdo con los planteamientos expresados en este ensayo. Sólo pretendo invitar a reflexionar, y a mirar la realidad desde distintas perspectivas o paradigmas, para que así dejemos de estar tan “encasillados mentalmente”.
Bibliografía
1) Kuhn, Thomas: La estructura de las revoluciones científicas, Fondo de Cultura Económica, México, 1993.
2) Feyerabend, Paul: Adiós a la razón, Tecnos, Madrid, 1992.
3) Kuhn, Thomas: ¿Qué son las revoluciones científicas?, Paidós, Barcelona, 1989.
4) Vergara, Delia: Encuentros con Lola Hoffmann, Ed. Antártica, Santiago de Chile, 1989.
5) Cid, Carlos: Historia de las religiones, Ed. R. Sopena, Barcelona, 1965.
6) Jung Carl G: Recuerdos, sueños y pensamientos, Seix Barral, Barcelona, 1989 (Quinta edición, traducción de María Rosa Borrás).
7) PRIGOGINE, Ilya: Entre el tiempo y la eternidad, Alianza Universidad, Buenos Aires, 1992.
Támiris (Luis Alberto Méndez Quezada). Ensayo basado en Memoria de Título para Pedagogía en Castellano, UMCE 1997.
Registro de Propiedad Intelectual N° 129554 de Chile.
Pequeña biografía del autor
Luis Alberto Méndez Quezada nació en Linares, Chile, el 8 de Octubre de 1957. Hizo sus primeros estudios en su provincia natal. Luego se trasladó a Santiago, donde se tituló como Profesor de Castellano en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Allí fue opositor a la dictadura militar de Pinochet, la cual fue derrotada por la civilidad en el Plebiscito de 1988.
Una discapacidad visual lo ha hecho ejercer su profesión en forma intermitente. Ha trabajado además en múltiples actividades, especialmente como Operador Telefónico.
Escribe desde los trece años. El año 2005 obtuvo en España el Primer Premio Especial “Tiflos” de Poesía, por su poemario titulado “El trovador”. En Santiago pertenece al Colectivo Poético “Greda Azul”, y a la UNIDEA (Unión de Escritores Americanos). El año 2007 algunos de sus trabajos fueron incluídos en dos libros de autoría colectiva: “Observadores”, editado por BackDoor Producciones Literarias; y “Trucos poéticos y estafas narrativas”, editado por la UNIDEA y Editorial Ayún. Sus textos aparecen también en pequeñas revistas, boletines literarios y sitios de internet.
Cree que no se han agotado las ideas y los temas en el arte. Que los nuevos paradigmas que están inundando las ciencias sociales, deberán inundar también el arte y la cultura.
Nota 1.- Los trabajos literarios que aparecen en este blog, tienen el Registro de Propiedad Intelectual N° 129554 de Chile.
Nota 2.- El autor es responsable de los textos que aparecen; los comentarios son dejados sin ninguna censura por nuestros visitantes.
Una discapacidad visual lo ha hecho ejercer su profesión en forma intermitente. Ha trabajado además en múltiples actividades, especialmente como Operador Telefónico.
Escribe desde los trece años. El año 2005 obtuvo en España el Primer Premio Especial “Tiflos” de Poesía, por su poemario titulado “El trovador”. En Santiago pertenece al Colectivo Poético “Greda Azul”, y a la UNIDEA (Unión de Escritores Americanos). El año 2007 algunos de sus trabajos fueron incluídos en dos libros de autoría colectiva: “Observadores”, editado por BackDoor Producciones Literarias; y “Trucos poéticos y estafas narrativas”, editado por la UNIDEA y Editorial Ayún. Sus textos aparecen también en pequeñas revistas, boletines literarios y sitios de internet.
Cree que no se han agotado las ideas y los temas en el arte. Que los nuevos paradigmas que están inundando las ciencias sociales, deberán inundar también el arte y la cultura.
Nota 1.- Los trabajos literarios que aparecen en este blog, tienen el Registro de Propiedad Intelectual N° 129554 de Chile.
Nota 2.- El autor es responsable de los textos que aparecen; los comentarios son dejados sin ninguna censura por nuestros visitantes.
Poesía para la Nueva Titanomaquia
El trovador
El trovador que toca el acordeón en la esquina de Alameda con Bandera,
es un sucesor de Homero: sí.
Ayer lo vi, sin autoestima, tocando su instrumento
con un tarrito al lado donde la gente echaba sus limosnas.
¡Pero nadie se detenía a escucharlo!
El Trovador que toca el acordeón en la esquina de Alameda con Bandera:
¿es un sucesor de Homero?
¿O de los grandes juglares españoles? ¿De Pedro Salinas?
Pero: ¿por qué no tiene autoestima? ¿Por qué?
Homero la tenía.
Los aedas griegos también: Tiresias, Demódoco.
¿Cuándo perdieron la autoestima?
¿Fue de golpe, o fue poco a poco?
El trovador que he visto ayer en la Alameda no espera que lo escuchen;
se avergüenza de lo que hace y de lo que es.
No produce. No transforma la naturaleza. No contamina. No trabaja.
Espera lástima para sobrevivir.
El antiguo rapsoda sí producía: sí.
Producía placer, adivinaba el futuro.
Era consultado por reyes y héroes.
Era respetado y se autorrespetaba.
Pero ambos, el antiguo y el actual, son muy similares por fuera:
tocan un instrumento musical y cantan en las calles.
No ven, pero tienen luz interior.
Entonces: ¿cuál es la diferencia?
¿El mundo en que viven?
Ayer lo vi, tocando su instrumento, en la esquina de Alameda con Bandera:
¡y quise ser como él y como Homero al mismo tiempo!
Quise poder escribir nuestra propia odisea,
escribir nuestra larga odisea actual.
Tal vez no puedo llegar al final como quisiera,
porque necesito que alguien como tú me ayude.
¡Mujer: ayúdame...!
Arte prisionero
Naciste del alma de todos los seres humanos.
Luego fuiste utilizado por reyes y gobernantes.
Te han usado para imponer ideas religiosas y políticas:
¡eso no es arte!
El arte es libertad y libertinaje.
Es desmesura, pecado, amor, sexo, mujer, hombre, divinidad.
Naturaleza, descontrol, desarrollo, afecto, pasión.
Naciste del alma de todos los seres humanos.
Allá, cuando no existía la escritura,
los cantores errantes te divulgaban.
Después te escribieron, te pintaron, te interpretaron.
Si te comercializas en exceso no eres arte.
Si te vendes a las empresas...
Estas son ahora lo que antes eran los reyes y gobernantes.
Y contaminan, y destruyen la naturaleza:
¡y auspician el arte!
Pero si se dieran cuenta de lo que están haciendo; ¡quizás podrían cambiarlo!
¿Qué diría el viejo Homero si viera al arte prostituido?
Eso no quiere decir que los artistas no deban vivir de su arte,
y vivir bien, pero solo ellos.
La música popular, el cine, la televisión, se vendieron a las empresas.
Hay un arte puro.
El arte que sigue saliendo de las almas de todos los seres humanos.
Mujeres y hombres: hagamos arte.
Arte imperfecto, arte espontáneo, arte de ciegos y de sordomudos,
de indígenas, de trabajadores, de mujeres.
Arte: música, cuento, pintura, poesía, teatro.
Naciste del alma de todos los seres humanos.
A pesar de todo, nunca has perdido ni perderás tu libertad:
sólo te adaptas para sobrevivir; porque eres más inteligente.
¿Cómo valorarte, mujer?
Los poetas siempre han alabado tu belleza,
pero la han usado, sin amarla.
"La naturaleza es injusta": me dijiste una vez.
Nunca lo olvidaré: porque yo creía que la naturaleza era perfecta,
y que era la civilización humana, con su tecnología, quien la estaba destruyendo.
¿Cómo valorarte mujer? ¿Cómo amarte sin humillarte en el acto de amor?
Enséñame a amarte como tú deseas ser amada.
A lo mejor no es tan distinto. Sólo hay que sentir de otra manera.
Yo estoy lleno de ruidos que me impiden pensar con claridad:
ruidos que provienen de la cultura, de mis miedos, de todas partes.
Pero una vez hiciste que me diera cuenta de que tu cuerpo era bello:
que tus dos pechos sobresalían al estrellarme contra ti,
que tu pelo largo rozaba mi cara cuando caminábamos juntos.
¿Cómo valorarte mujer valiente? Más valiente que yo.
Honesta. Más honesta que yo.
No quiero hacer una apología de ti,
para no caer en la alabanza fácil de los siglos pasados.
Sólo quiero caminar junto a ti, aprendiendo y descubriendo cosas nuevas:
creando, amando.
Aprendiendo a aceptar nuestras equivocaciones; a perdonárnoslas.
Aprendiendo a ser tan serio como tú:
a saber que "buen sentido del humor" no es reírse de los otros.
Y aprendiendo el sexo de ti:
¡el hombre debería aprender sexualidad de la mujer!
Y sentir, cuando te penetre, que no soy yo sino eres tú quien me posee:
tú me posees y me transformas, al recibirme en tus entrañas.
El trovador que toca el acordeón en la esquina de Alameda con Bandera,
es un sucesor de Homero: sí.
Ayer lo vi, sin autoestima, tocando su instrumento
con un tarrito al lado donde la gente echaba sus limosnas.
¡Pero nadie se detenía a escucharlo!
El Trovador que toca el acordeón en la esquina de Alameda con Bandera:
¿es un sucesor de Homero?
¿O de los grandes juglares españoles? ¿De Pedro Salinas?
Pero: ¿por qué no tiene autoestima? ¿Por qué?
Homero la tenía.
Los aedas griegos también: Tiresias, Demódoco.
¿Cuándo perdieron la autoestima?
¿Fue de golpe, o fue poco a poco?
El trovador que he visto ayer en la Alameda no espera que lo escuchen;
se avergüenza de lo que hace y de lo que es.
No produce. No transforma la naturaleza. No contamina. No trabaja.
Espera lástima para sobrevivir.
El antiguo rapsoda sí producía: sí.
Producía placer, adivinaba el futuro.
Era consultado por reyes y héroes.
Era respetado y se autorrespetaba.
Pero ambos, el antiguo y el actual, son muy similares por fuera:
tocan un instrumento musical y cantan en las calles.
No ven, pero tienen luz interior.
Entonces: ¿cuál es la diferencia?
¿El mundo en que viven?
Ayer lo vi, tocando su instrumento, en la esquina de Alameda con Bandera:
¡y quise ser como él y como Homero al mismo tiempo!
Quise poder escribir nuestra propia odisea,
escribir nuestra larga odisea actual.
Tal vez no puedo llegar al final como quisiera,
porque necesito que alguien como tú me ayude.
¡Mujer: ayúdame...!
Arte prisionero
Naciste del alma de todos los seres humanos.
Luego fuiste utilizado por reyes y gobernantes.
Te han usado para imponer ideas religiosas y políticas:
¡eso no es arte!
El arte es libertad y libertinaje.
Es desmesura, pecado, amor, sexo, mujer, hombre, divinidad.
Naturaleza, descontrol, desarrollo, afecto, pasión.
Naciste del alma de todos los seres humanos.
Allá, cuando no existía la escritura,
los cantores errantes te divulgaban.
Después te escribieron, te pintaron, te interpretaron.
Si te comercializas en exceso no eres arte.
Si te vendes a las empresas...
Estas son ahora lo que antes eran los reyes y gobernantes.
Y contaminan, y destruyen la naturaleza:
¡y auspician el arte!
Pero si se dieran cuenta de lo que están haciendo; ¡quizás podrían cambiarlo!
¿Qué diría el viejo Homero si viera al arte prostituido?
Eso no quiere decir que los artistas no deban vivir de su arte,
y vivir bien, pero solo ellos.
La música popular, el cine, la televisión, se vendieron a las empresas.
Hay un arte puro.
El arte que sigue saliendo de las almas de todos los seres humanos.
Mujeres y hombres: hagamos arte.
Arte imperfecto, arte espontáneo, arte de ciegos y de sordomudos,
de indígenas, de trabajadores, de mujeres.
Arte: música, cuento, pintura, poesía, teatro.
Naciste del alma de todos los seres humanos.
A pesar de todo, nunca has perdido ni perderás tu libertad:
sólo te adaptas para sobrevivir; porque eres más inteligente.
¿Cómo valorarte, mujer?
Los poetas siempre han alabado tu belleza,
pero la han usado, sin amarla.
"La naturaleza es injusta": me dijiste una vez.
Nunca lo olvidaré: porque yo creía que la naturaleza era perfecta,
y que era la civilización humana, con su tecnología, quien la estaba destruyendo.
¿Cómo valorarte mujer? ¿Cómo amarte sin humillarte en el acto de amor?
Enséñame a amarte como tú deseas ser amada.
A lo mejor no es tan distinto. Sólo hay que sentir de otra manera.
Yo estoy lleno de ruidos que me impiden pensar con claridad:
ruidos que provienen de la cultura, de mis miedos, de todas partes.
Pero una vez hiciste que me diera cuenta de que tu cuerpo era bello:
que tus dos pechos sobresalían al estrellarme contra ti,
que tu pelo largo rozaba mi cara cuando caminábamos juntos.
¿Cómo valorarte mujer valiente? Más valiente que yo.
Honesta. Más honesta que yo.
No quiero hacer una apología de ti,
para no caer en la alabanza fácil de los siglos pasados.
Sólo quiero caminar junto a ti, aprendiendo y descubriendo cosas nuevas:
creando, amando.
Aprendiendo a aceptar nuestras equivocaciones; a perdonárnoslas.
Aprendiendo a ser tan serio como tú:
a saber que "buen sentido del humor" no es reírse de los otros.
Y aprendiendo el sexo de ti:
¡el hombre debería aprender sexualidad de la mujer!
Y sentir, cuando te penetre, que no soy yo sino eres tú quien me posee:
tú me posees y me transformas, al recibirme en tus entrañas.
